Estoy seguro de que te acuerdas del Proyecto Lenbur, un interesante museo-territorio con base en Legazpi. Hace ya unas cuantas entradas de blog te hablé de él y te recomendé la visita al Ekomuseo del Pastoreo y al caserío Igaralde. Sin embargo, en esta ocasión, y ya que se acerca la Navidad, tengo que contarte que, además de la oferta museística habitual, existe la posibilidad de ir a conocer a uno de los personajes más populares de nuestras fiestas: Olentzero. ¿Te vienes?
Tengo que confesar que el origen pagano de Olentzero, hoy por hoy, me atrae más que la figura de los tres Reyes Magos o que el abuelo bonachón vestido de rojo (por culpa de Coca-Cola, que antes era vede…). Eso, unido al hecho de que mi hijo mediano cumple años el día 5 de enero (sí, pobrecico…) hace que, para no mezclar festejos, quien se encargue de traer regalos a nuestra casa durante la Nochebuena sea un carbonero, buen comedor y buen bebedor.
Así que una vez escrita la carta para que Olentzero tenga claro qué es lo que queremos que nos traiga esta año, nos acercamos hasta el Museo Vasco del Hierro de Legazpi, porque sabíamos que para los ferrones de Mirandaola era importante tener carbón de buena calidad para calentar sus forjas, y supusimos que Olentzero tendría algo que ver con todo aquello.
En el museo nos explicaron en qué consiste eso de hacer carbón vegetal y la importancia que tuvo durante siglos para muchas actividades de la vida cotidiana. De repente, cuando nos dirigíamos a la ferrería para que nos enseñaran el trabajo de los ferrones, un tipo de aspecto bonachón bajaba por un camino hacia donde nos encontrábamos…
¡Era Olentzero!
Te puedes imaginar la cara de todos los críos que estaban allí… Después del shock, Olentzero les pidió que le acompañaran, y como si fuera el flautista de Hamelin, se llevó a todos los niños tras él hasta la ferrería. Allí, junto a la forja, les atendió uno a uno, recogió cada una de sus cartas y se prestó a fotografiarse pacientemente con ellos. Y de regalo, al salir, nos esperaba un cesto con castañas calentitas…
Aquí te dejo unas pocas fotos de esta muy recomendable visita.
Ahora te toca a ti…
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